Desfile del orgullo gay en Madrid
Este pasado sábado estuve en el desfile del orgullo gay. Menudo sarao. Lo que antaño era una fiesta reivindicativa ahora se ha transformado en un auténtico circo, con gente disfrazada de todo tipo de fauna y flora; lo que no deja de tener su atractivo. A los cuerpos esculturales de ambos sexos hay que añadir una enorme dosis de color y fantasía.

Las únicas pegas que le veo, yo siempre tengo que encontrarle el lado negativo a todo, son la enorme cantidad de gente y las carrozas patrocinadas por partidos políticos. Lo primero se explica por sí mismo, y por los pisotones, remojones y casi imposibilidad de trasladarte de un sitio a otro. Lo segundo es también bastante sencillo. Si tenemos en cuenta que al fin y al cabo nosotros financiamos los partidos políticos con nuestros impuestos, al final estos fiestones los estamos pagando todos. Por favor, un poco de austeridad con nuestro dinero.
Que siga la fiesta….
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